Hatha Yoga (Yoga Físico)

Kundalini es el soporte de todas las prácticas de Yoga (…)
Al igual que alguien abre una puerta con una llave,
el yogui ha de abrir la puerta a la liberación [moksha] con Kundalini.

YOGUI SWATMARAMA, Hatha Yoga Pradipika.

 

Aunque la datación exacta de su origen es incierta y seguramente muy anterior, las primeras formulaciones del sistema de Hatha Yoga que conocemos hoy en día surgen de la síntesis, durante la antigüedad tardía o Alta Edad Media, de la perspectiva del Raja Yoga formulada en los Yoga Sutras de Patanjali, con un planteamiento que hunde sus raíces en el Tantra y con la práctica de, fundamentalmente, posturas, gestos físicos (internos y externos) y ejercicios respiratorios. La clave del Hatha Yoga, a diferencia del enfoque del Raja Yoga, es que esta senda parte de la purificación del cuerpo físico como clave para alcanzar la ulterior purificación y potenciación del cuerpo energético (prana), así como la purificación y la liberación de la mente (manas). 

A través de la práctica de Hatha Yoga, desarrollando hasta niveles muy precisos nuestra capacidad para la propiocepción, nos hacemos plenamente conscientes de nuestro cuerpo, presencia, postura, etc., de forma que, liberando patrones reactivos y asumiendo dinámicas sanas y conscientes, el cuerpo físico se desbloquea, se purifica, se equilibra, se vuelve más ágil, flexible y fuerte, se libera del dolor y se transforma paulatinamente en el cuerpo que siempre tuvimos oculto tras las tensiones. Es por esto que la práctica del Hatha Yoga también va acompañada de una profunda relajación y satisfacción general, así como un gran aumento de la concentración.

Un problema cada vez más extendido en la práctica del Hatha Yoga en Occidente es el hecho de que, al ser cada vez mayor la demanda de este tipo de Yoga y al estar tan extendida una visión del mismo limitada a las posturas o asana, a menudo esta senda está perdiendo su profundidad y convirtiéndose en mero trabajo corporal cuando, en realidad, si bien la práctica de asana tiene en sí misma un inmenso potencial armonizador, existen además una infinidad de ejercicios, actitudes y valores asociados que a menudo no se conocen ni se enseñan y que son extremadamente beneficiosas y cruciales para el desarrollo integral de la práctica del Hatha Yoga.

Antiguamente, el Hatha Yoga constaba sólo de técnicas de limpieza y purificación del cuerpo externas e internas llamadas Shatkarmas. Posteriormente, se fue refinando y perfeccionando hasta que aparecieron sus cuatro pilares: las posturas de Yoga o Asana (tan famosas que han eclipsado al resto de prácticas de Yoga para el gran público), cuyo objetivo es llevar al cuerpo a un estado óptimo a nivel físico y energético; los ejercicios respiratorios o Pranayama, que equilibran y expanden el nivel de energía; las llaves energéticas o Bandha, que estimulan áreas concretas de nuestro cuerpo y mantienen la energía en y entre las mismas y finalmente, los gestos o Mudra, prácticas de complejidad variable que pueden incluir, simultáneamente posturas, técnicas de respiración, llaves energéticas, visualizaciones y gestos psíquicos que canalizan la energía hacia determinadas áreas. Además, el Hatha Yoga está unido desde sus orígenes al Ayurveda (una de las ciencias médicas más antiguas del mundo), de forma que ambos sistemas se nutren mutuamente, siendo el Yoga la herramienta por excelencia que el Ayurveda preconiza para el auto-mantenimiento de la salud y el equilibrio.

Otras formas de Yoga de raíz claramente tántrica como el Kundalini Yoga y el Kriya Yoga, constituyen una evolución natural del Hatha Yoga en su aspecto más energético. Dice la tradición del Hatha Yoga que todas las prácticas trabajan en última instancia la armonización de nuestro sistema energético a través de sus canales o meridianos (nadis) y sus vórtices o centros (chakras); Kundalini Yoga y Kriya Yoga constituirían, en este sentido, la forma más refinada y sutilizada de despertar y desarrollar explícitamente el potencial de nuestro cuerpo energético y “abrir la puerta a la liberación [moksha] con Kundalini”.