Ledicia Álvarez Taboada

Ledicia Álvarez Taboada se inicia en el Yoga en el año 2004. Es colaboradora como profesora de Yoga Integral en Aushadhi Escuela de Yoga desde 2010 a través de clases y retiros.
Sus áreas de enseñanza abarcan: Yoga del Cuerpo (Hatha Yoga moderno y antiguo según varias escuelas incluyendo asana, pranayama, mudra y bandha), Yoga de la Energía (Kundalini Yoga - Chakras, Kriya), Yoga Mental (Raja Yoga, Patanjali, Antar Mouna, Yoga Nidra, Vipassana) y Yoga del Conocimiento (Gñana Yoga, tradición literaria del Yoga, el Tantra y las filosofías del Shivaísmo y el Vedanta, así como la tradición Budista Tibetana).
Se forma durante años con Eva Espeita (Swni. Radhananda Saraswati) y acude a varios retiros dirigidos por Sw. Nishchalananda, profundizando a través de sus enseñanzas en el sistema de Yoga Integral de Swami Satyananda Saraswati. Explora también otras visiones, a través de su formación junto a Carlos Fiel se sumerge en el legado yóguico de Krishnamacharya, fuente directa de escuelas relevantes en relación al trabajo corporal (el Vinyasa de ViniYoga, Ashtanga Yoga series dinámicas de Pattabhi Jois, o el refinado alineamiento de B.K.S. Iyengar).

En mis palabras:

Nací en un entorno positivo para el misticismo y la búsqueda interior. Varios miembros de mi familia son seguidores de la tradición Budista Tibetana. Este hecho propició en mi adolescencia el contacto con esta filosofía oriental que me aportó respuestas válidas (en consonancia con mi propia experiencia) en relación al enigma que conlleva la existencia y de esta forma comencé a investigar diferentes técnicas de meditación.
El misterio de la mente es algo que desde luego debe abordarse, pero… ¿Y los “secretos” del cuerpo? ¿Acaso no es este, por lo menos en la realidad que conocemos, el templo de nuestro ser, la vasija que nos contiene? ¿Por qué no trabajar la mente, profundizar en la consciencia a través del cuerpo, unificando así cuerpo y mente?
Estas preguntas me llevaron a probar disciplinas como el Tai Chi o el Chi Kung. Pero no fue hasta los 18 años en el año 2004 que llegó el Yoga a mi vida.

A partir de ese instante el Yoga y sus diferentes vías, se convirtieron en parte fundamental de mi forma de vida, dedicándome en profundidad a su práctica y estudio.

En 2009 comencé a impartir clases, fusionando mi propia experiencia y el conocimiento que me ha sido transmitido a través de diferentes Maestros de distintas escuelas.

Comparto una enseñanza de Yoga Integral, basada fundamentalmente en la tradición de la Bihar School of Yoga de Swami Satyananda Saraswati, el legado yóguico de Krishnamacharya, además de otras escuelas y la tradición Budista Tibetana. Esta concepción de trabajo integral, permite el desarrollo de todos los aspectos del ser de forma holística, mediante la investigación directa y personal de nuestra propia naturaleza a través de las diferentes sendas del Yoga y otras técnicas como la Meditación Vipassana.


Mi formación, investigación y práctica, tareas que siempre consideraré inconclusas, continúan en constante expansión.


El Yoga y sus distintos ámbitos me ha permitido comprobar el hecho de que, como consecuencia de una sadhana o práctica regular, tiene lugar un amable cambio en el ser sin tener que forzar ni el cuerpo ni la mente, de forma que progresivamente todos los aspectos de la vida conducen a la expansión de la consciencia.


Amante profunda de Mama India y Gaia (nuestra Madre Tierra), adoro enriquecer mi alma y mi práctica de Yoga viajando, descubriendo nuevos paradigmas, rincones y culturas.